Ascensores en comunidades canarias: lo que más se pregunta

Mayorías, IGIC, marcas, plazos y ayudas del Instituto Canario de la Vivienda, contestadas con lo que aplica en Canarias.

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Junta de una comunidad de propietarios en Las Palmas de Gran Canaria

Precio, IGIC y plazos del ascensor en un bloque canario

Lo que sigue son las dudas que más se repiten en juntas de Schamann, Jinámar, Arrecife o Puerto del Rosario. Están contestadas con lo que aplica en Canarias, que en el asunto de los impuestos no es lo mismo que en la Península, y con el tipo de edificio que hay aquí de verdad.

Si tu duda concreta no aparece, en contacto se responde por escrito y sin ningún tipo de compromiso. Y si buscas el detalle de cada intervención, está desarrollado en servicios.

¿Cuántos vecinos tienen que estar de acuerdo para poner un ascensor?

Antes de contar votos conviene mirar quién vive en el portal, porque hay un atajo que en la Ciudad Alta se cumple más veces de lo que parece: cuando quien promueve la obra ha cumplido setenta o acredita discapacidad, la vuelve exigible sin acuerdo de junta el artículo 10.1.b de la Ley de Propiedad Horizontal.

Vale también si esa persona reside o trabaja en la finca. En bloques de Schamann o Las Torres, levantados hace sesenta años y con vecinos que siguen allí desde entonces, la condición aparece en muchos portales. Fuera de ese supuesto se vota, y basta la mayoría de propietarios que a su vez sume la mayoría de cuotas.

Empezar por ahí ahorra discusiones enteras.

¿Qué IVA se paga en la instalación de un ascensor?

En Canarias la respuesta cambia de impuesto: aquí no se aplica IVA sino IGIC, con tipo general del 7 % y tipo reducido del 3 % en obras de rehabilitación, según la Ley 4/2012. La diferencia con la Península es grande, así que ninguna cifra vista en una web peninsular sirve para comparar sin recalcularla.

El tipo reducido aparece donde manda la mano de obra: reparación, adecuación a normativa, cambio de puertas o sustitución de maniobra. En una instalación completa el aparato pesa tanto en el importe que lo habitual es el general. Pide que cada oferta desglose base e impuesto por separado, porque dos propuestas solo se comparan cuando las dos lo hacen.

¿Cuál es la mejor marca de ascensores?

La que dentro de quince años siga teniendo repuestos a un día de distancia. En una isla eso deja de ser un detalle: una pieza que no está en Gran Canaria o en Lanzarote viaja por barco, y un aparato parado en un bloque de cuatro alturas con vecinos mayores se nota esa misma mañana.

Antes de mirar el logotipo de la puerta pregunta quién da servicio a ese modelo en la isla, cuántos aparatos iguales mantiene y qué ocurre con la maniobra si el fabricante deja de producirla. Los grandes fabricantes tienen delegación en la provincia, y también hay instaladores isleños que trabajan con equipo estándar, mucho más fácil de reponer.

La comparación honesta se hace sobre disponibilidad de piezas y contrato de conservación.

¿Cuánto suele costar instalar un ascensor?

No escala con las plantas como uno esperaría. El salto caro es el primero: hueco, foso, cimentación, cuadro eléctrico y acceso al portal se pagan aunque el edificio solo tenga tres alturas. Cada parada añadida a partir de ahí suma guías, botonera y puerta de rellano, que es bastante menos dinero.

Por eso una finca de cinco plantas de Escaleritas no vale casi el doble que una de tres, y por eso una comunidad con muchas puertas reparte mejor el esfuerzo. Lo que de verdad mueve el importe es dónde se mete el aparato: por el patio de luces, ganando escalera, o aprovechando un hueco que ya existe.

Con la medición hecha, las ofertas se ven en la misma tabla.

¿Qué precio tiene un ascensor nuevo?

Depende del tipo, y cada tipo tiene su edificio. El hidráulico necesita foso y central, sube despacio y encaja en fincas bajas de tres o cuatro alturas, muy frecuentes en Telde y en Arrecife.

El eléctrico que aloja la máquina en el propio hueco, sin cuarto aparte, es hoy lo normal tanto en obra nueva como en rehabilitación: ocupa menos y consume menos. El eléctrico clásico con cuarto de máquinas solo tiene sentido cuando la cubierta ya lo tiene construido.

Y la plataforma elevadora vertical resuelve desniveles cortos de portal donde no cabe una cabina. Pedir precio sin decir el tipo devuelve un número inútil; indicar altura, puertas por planta y dónde iría el hueco devuelve una oferta que se puede contrastar.

¿Cuándo entra en vigor la nueva ley de ascensores?

Ya rige. La ITC AEM 1 en vigor la trajo el Real Decreto 355/2024, aplicable desde julio de 2024. Lo que inquieta a las comunidades es la otra fecha, y ahí hay calma, porque las medidas sobre aparatos ya instalados pueden completarse hasta 2031 y eso permite repartirlas en varias derramas.

También fija inspección periódica cada cuatro años en los edificios grandes. No manda instalar ascensor donde nunca lo hubo, así que un bloque de la Ciudad Alta sin aparato no está incumpliendo nada; lo que hace es poner al día los que funcionan.

Si la comunidad ya pensaba renovar, encajar ambas cosas en la misma obra sale mejor que hacerlo en dos veces.

¿Cuánto cuesta cambiar un ascensor viejo por uno nuevo?

Conviene partir la factura en dos antes de mirar el total. Una parte es adecuación exigida: cerrar la cabina si va abierta, ajustar la nivelación al llegar a cada rellano, dejar comunicación permanente con el exterior, iluminar el hueco y proteger el foso. Eso hay que hacerlo tarde o temprano.

La otra parte es mejora libre: acabados, maniobra nueva, puertas automáticas de rellano o ensanchar la cabina hasta que entre una silla de ruedas. Cuando el instalador separa los dos capítulos, la junta discute sobre lo que sí se puede ajustar.

En muchos edificios de los sesenta de la capital sustituir compensa más que remendar, porque el aparato antiguo encadena intervenciones. Y aquí el tipo reducido del IGIC entra con más facilidad que en una instalación desde cero.

¿Hay ayudas para poner ascensor en Canarias?

Sí, y con nombre propio. El Instituto Canario de la Vivienda convoca ayudas de mejora de la accesibilidad y modernización que admiten expresamente la instalación de ascensor en edificios residenciales, además de rampas y salvaescaleras. Se publican en el Boletín Oficial de Canarias y van por plazo, de modo que la fecha manda tanto como el proyecto.

A eso se suman los programas de rehabilitación residencial que gestiona la comunidad autónoma. Distinto es la renovación por fases de Las Rehoyas: sustituye edificio por edificio dentro de su ámbito y no funciona como subvención para el resto de comunidades del distrito. Lo práctico es tener presupuesto y memoria técnica listos antes de que abra la convocatoria.

¿Y si el edificio no tiene hueco para el ascensor?

Es lo habitual en los bloques de posguerra de la Ciudad Alta, proyectados sin reserva de hueco porque nadie contaba con ello.

Hay tres salidas y las tres se deciden midiendo, nunca sobre plano: ocupar parte del patio de luces, ganar un tramo de escalera respetando el paso mínimo, o adosar la estructura por fachada o patio trasero cuando existe retranqueo. Cada opción cambia el proyecto, la licencia y a veces la superficie de algún bajo, lo que exige un acuerdo específico.

En fincas de Schamann con patio estrecho suele imponerse la solución por escalera, con cabina reducida y puertas telescópicas. La visita técnica es lo que decide: dos edificios idénticos por fuera dan proyectos diferentes.

¿Cuánto se tarda desde el acuerdo hasta que funciona?

Entre la votación y el primer viaje pasan meses, y la mayor parte no es obra. Primero van el proyecto y su visado, después la licencia municipal, que en la capital y en Telde tiene sus propios ritmos, y solo entonces empieza la ejecución.

La obra civil del hueco y el foso es la fase ruidosa; el montaje del aparato resulta rápido en comparación. Al final llegan la inspección del organismo de control y la puesta en servicio ante la administración canaria, sin la cual el ascensor no puede usarse.

Los instaladores dan horquillas realistas cuando se les pide por escrito, y esa horquilla es un criterio de comparación tan útil como el importe.

¿Tu caso de instalación de ascensores en la provincia de Las Palmas no aparece aquí?

Una parte importante de las obras de ascensor se atasca en la junta y no en la obra, casi siempre porque los vecinos no tienen delante cifras equivalentes. Con las propuestas desglosadas, el IGIC separado y lo obligatorio distinguido de lo opcional, la conversación cambia de tono. Ese es el paso que se resuelve desde aquí.

Si tu caso encaja en el artículo 10.1.b, conviene saberlo antes de convocar la junta

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